SANTO DOMINGO. El Grupo SIN envió
un comunicado a Diario Libre en el que asegura que la salida de los periodistas
Marino Zapete y Edith Febles del matutino El Despertador no se debe a presiones
políticas y asegura que se trata “de razones de sostenibilidad financiera y de
reenfoque del espacio televisivo”.
El Grupo SIN asegura que “los
primeros que saben eso”, al hablar de la salida, son los “destacados
comunicadores ya que como ellos admiten, nunca se les trazó pautas ni se les
puso obstáculos de ningún género para que ejercieran un periodismo de opinión
absolutamente libre e independiente como a ellos les caracteriza y que la gente
valora y aprecia”, sostiene el documento.
En las últimas horas Marino Zapete
ha asegurado que la salida suya y de su compañera se debe a que “nos sacó el
poder”.
Zapete tuiteó este lunes “Hoy
comienza la última semana de @edithfebles y yo en El Despertador. Nuestro
periodismo no encaja en el negocio. Nos sacó el poder”.
En tanto que la periodista Febles
dijo en un tuit “Comienza nuestra última semana en #ElDespertador. @SIN24Horas
prescindió de los servicios de @mzapete y una servidora a partir del viernes”.
Aquí el comunicado inextenso:
Grupo SIN explica razones de
cambios en El Despertador
SANTO DOMINGO, República
Dominicana.- El Grupo SIN negó que la salida de los reputados periodistas
Marino Zapete y Edith Febles del matutino El Despertador se haya debido a
presiones del poder político, al precisar que obedeció estrictamente a razones
de sostenibilidad financiera y de reenfoque del espacio televisivo que en nada
cambiará su actual amplitud y libertad editorial.
El presidente de la empresa,
Fernando Hasbún, afirmó que SIN “no ha recibido ni acepta presiones ni
condicionamientos de ninguna índole, provengan del sector oficial o privado,
porque sería traicionar su invariable compromiso de informar al país y los ciudadanos
de todos los temas de interés general”.
“Los primeros que saben eso y que
pueden dar testimonio al respecto son esos destacados comunicadores, ya que
como ellos admiten, nunca se les trazó pautas ni se les puso obstáculos de
ningún género para que ejercieran un periodismo de opinión absolutamente libre
e independiente como a ellos les caracteriza y que la gente valora y aprecia”.
Dijo que esa línea editorial,
comprometida siempre con lo que el público debe conocer y saber, sin importar a
quien moleste o perjudique se mantiene invariable e invitó a los miles de
seguidores de El despertador a permanecer atentos al espacio en su nueva etapa
para que comprueben si bajarán la guardia como garantes e intérpretes del
sentimiento y las expectativas de la gente, especialmente de los débiles, los
pobres y los que se sienten oprimidos”.
Hasbún lamentó la partida de
Zapete y Febles, “quienes durante siete años estuvieron frente a El Despertador
haciendo un periodismo profesional, respetable, sin cortapisas ni restricciones
de parte del Grupo SIN, sin importar temas, personajes o coyunturas en la vida
social, económica o política de la nación”.
“El replanteamiento de productos
y servicios es un ejercicio común y cotidiano en todas las empresas privadas
cuando los resultados financieros no están acordes con las expectativas y se
demandan costos razonables, sin los cuales ningún medio o programa puede
subsistir”, dijo Hasbún.
Asimismo, dijo que “la prueba
inequívoca de que esta ha sido la razón de la medida se explica en el contexto
de lo que ha pasado con medios de comunicación como Ultima Hora, El Expreso y
la revista La Lupa, que era parte del Grupo SIN y que tuvo que salir de
circulación por razones financieras, permaneciendo hasta su último número
comprometida con un periodismo crítico, plural e independiente”. Agregó que en
el caso de El Despertador “lo que se busca precisamente es la rentabilidad para
preservar ese importante espacio de orientación, a fin de que siga
contribuyendo a la libertad y la democracia del pueblo dominicano”.
Sostuvo que la historia del Grupo
SIN está indeleblemente escrita en una década de servicios informativos y de
investigación periodística a la sociedad dominicana, basados en la difusión de
los hechos tal y como acontecen, dando cabida al libre juego de las ideas y
respetando los puntos de vista antagónicos sin exclusión alguna.
Finalmente y para la debida
edificación de la opinión pública, Hasbún señaló que las empresas periodísticas
tienen la obligación –como cualquier otra empresa que pretenda sobrevivir en el
mercado- de ser competitivas y rentables para poder sostener la libertad y la
independencia.
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