HACE DÍAS SE DISIPARON RUMORES DE QUE HIPÓLITO ESTABA INCONFORME POR ESCOGENCIA DE CANDIDATURA A LA VICE

Pese a que sus estrategas lo sitúan muy bien frente al presidente Medina a casi cuatro meses de las elecciones, Luis Abinader tiene el gran problema del liderazgo en el Partido Revolucionario Moderno, PRM, que se atribuye al expresidente Hipólito Mejía.
Romper esa situación y superar algunos de los errores que ha cometido en los últimos tiempos como comprometer la candidatura vicepresidencial a favor de Quique Antún, para lograr el apoyo del Partido Reformista Social Cristiano, PRSC, es difícil.
Antún, un gran negociador que aprendió desde temprano con su familia petromacorisana, que sabe ponerse “añejo” o sonriente de acuerdo a las circunstancias y que busca siempre su ventaja, convenció a Abinader del gran apoyo que daría el PRSC.
La realidad del PRSC en términos electorales no se conoce, pero las encuestas lo sitúan con un porcentaje de aceptación popular que quizás llegaría al cinco por ciento, lo que en el supuesto de una elección reñida podría dar la ventaja.
Un sector del PRSC quería que Antún negociara con el Partido de la Liberación Dominicana, PLD, del cual ha sido aliado desde que el doctor Balaguer levantó la mano al expresidente Fernández y se decidieron transitar por “el camino bueno”.
Ahora, sin la sabiduría de Balaguer, el PRSC ha estado en manos de diversos dirigentes y grupos adictos al poder. Uno de esos grupos reconoció que Antún pedía demasiado al PLD pero sugirió darle todo, por mucho que fuera para mantener la alianza.
Nunca se había visto en tiempos modernos que un candidato presidencial comprometiera el cargo vicepresidencial con otro partido, cuando varios políticos del mismo partido aspiran a ese puesto o esperaban que el candidato les ofreciera el mismo.
Hace días se disiparon rumores de que el expresidente Mejía estaba inconforme porque, entre otras cosas, la candidatura vicepresidencial se escogió anticipadamente sin tomar en cuenta a dirigentes del viejo PRD. Los dos hombres fueron vistos en un mítin de campaña.
Otras voces dijeron públicamente que la inconformidad del exgobernante radicaba en que Abinader no consideró el nombre de su hija, Carolina Mejía de Garrigó, aún como una cortesía. Mejía de Garrigó, los ojos del expresidente, integró la Junta Monetaria.
Ni liderazgo ni dinero
Abinader no tendría el liderazgo ni tampoco dinero para encarar una campaña electoral que los políticos han querido que se abra mientras más tarde mejor, para no quedarse en el camino frente a una candidatura que como la de Medina concita mucho apoyo. Medina cuenta con el respaldo del régimen, que sin lugar a dudas cerrará filas detrás de él, de un buen sector de la clase adinerada que no confía en el candidato del PRM, de un sector liberal de la iglesia y de las masas populares tocadas por sus obras públicas.
El candidato del PRM cuenta con la inconformidad de muchos dominicanos y el natural desgaste del poder. Medina pareció darle ayuda el fin de semana cuando puso sobre la mesa el tema de la corrupción, justamente lo que necesitaba Abinader.
Lo traicionó la improvisación.
Los estrategas de Abinader han puesto a correr la versión de que Estados Unidos lo apoya, como respalda en Haití a Jovenel Moïse, candidato sin experiencia por el partido T-Kale y cuya elección en segunda vuelta como candidato único solamente augura grandes problemas.
Abinader ha perdido algunos amigos como Héctor Guzmán, un importante dirigente a quien se ofreció una diputación nacional y no se le cumplió; afronta ahora la amenaza de Rafael Suberví Bonilla, Fello, exalcalde del Distrito Nacional, quien busca la candidatura para una posición conocida.
Suberví tiene a su favor todo. Durante su regencia de dos períodos se recogió la basura en la ciudad no obstante que incluía al llamado Gran Santo Domingo, hizo peatonal la calle El Conde y pintó los cementerios, cosa que no ha hecho el alcalde Salcedo.
El exsíndico perredeísta gobernó la municipalidad en los períodos 1986-1990 y 1994-1998. Sus adversarios lo acusan de ser un anciano que tiene 80 años. Sin embargo en el perfil del político aparece que nació en 1942, por lo que realmente tendría 74.
De carambola al régimen de Medina le convienen los infortunios en la oposición. El empresario del transporte Juan Hubieres decidió renunciar a su aspiración senatorial, dejando prácticamente sin competencia al “propietario” de la curul y popular político de Monte Plata, Charlie Mariotti.
El último caso para beneficio del régimen fue el anuncio del dirigente reformista, Johnny Jones, de que respaldará la reelección del presidente Medina, algo que dejó perplejos a muchos reformistas por lo inesperado. Jones al parecer negoció seguir un año más al frente de la Liga Municipal Dominicana, LMD.
Peña no tenía dinero
Un dirigente histórico del antiguo PRD, que apoya actualmente a Abinader, comentó que José Francisco Peña Gómez cuando aspiró a Presidente en 1994, consiguió fondos para su campaña. La idea generalizada es que una campaña cuesta y que hay que regar mucho dinero.
Peña Gómez siempre contó con el apoyo de personalidades bien encumbradas, empresarios reconocidos que le ofrecieron su apoyo porque él los había cultivado durante años. Cuando aspiró a Presidente tras ser síndico del DN (1982-1986), ya tenía un nombre.
La falta del nombre, que Abinader está construyendo de prisa porque es la primera vez que aspira a algún cargo público, y de los recursos, son limitantes para un partido nuevo en la oposición y que ha sostenido la militancia con unos cuantos ayuntamientos ganados en la última elección general casi ocho años atrás...
Publicar un comentario